REPASANDO LA CHISPITA DE MINDFULNESS NÚMERO 3:CAMINAR AL SON DE LA OTRA PERSONA

3._ SEGUIR EL RITMO DE LA PERSONA QUE VA CON NOSOTRAS AL CAMINAR

En mi sentir la vida está llena de Chispitas de Mindfulness, de consciencia, de atención plena. La cuestión es en mi experiencia  estar atenta cuando la Chispita empieza a centellear y zas! hacerla mía.
Esta Chispita número 3 se llama: Seguir el ritmo al caminar de la persona que va contigo.
Mi hijo desde que comenzó a andar no ha tenido prisa por llegar a un parque, a la playa, a la cima de una montaña, a la escuela, al coche, a casa de un amig@,.. Siempre ha puesto el mismo grado de consciencia durante el camino que al llegar a la meta.
Escuchándose, dejándose sentir ha respetado su ritmo natural e intentado a toda costa que yo le siguiera. Mi hija también lo intentó cuando era niña pero desistió con mis prisas y se contagió de mi prisa por llegar a?
Mi hijo desde muy pequeño me agarraba, empezó por cogerme de detrás de la rodilla, pasando por el muslo, cadera, cintura,.. según iba creciendo. En un ánimo de conexión de unir nuestros ritmos, eso sí estando seguro de que el suyo era más natural, interesante, divertido. Me decía sin palabras que no había prisa por llegar a esos sitios que yo proponía ir. Que mientras íbamos también podíamos disfrutar con cada flor, cada piedrita, salto,…
Me ha costado muchos años darme cuenta de que ese colgarse de mí para ralentizar mi ritmo, para hacerme parar no lo hacía para fastidiarme, sino para ayudarme a tomar  consciencia, ayudarme a estar en el aquí y el ahora con él, ayudarme a parar, a reconectarme conmigo misma.
De unos años aquí voy a su ritmo y he descubierto cosas maravillosas de pequeños recorridos como el de nuestra casa al coche que nunca había visto preocupada por llegar a? Cómo tenemos un laurel en el camino que si te  sientas debajo hay un frescor maravilloso, cómo se puede con el balón ir dando pases hasta el coche tocando la barandilla. Seguir su ritmo no ha significado llegar tarde, seguir su ritmo ha significado para mí disfrutar del aquí y el ahora y conectar con mi hijo de una manera muy especial.
También me ha hecho tomar  consciencia cuando voy con mi pareja, con mi hija, en paseos e intento aunar los ritmos y es mágico, la otra persona aunque no se lo digas se calma y va contigo, nota que tú estás conectando con ella, con su ritmo. Al principio me ayudaba seguir hasta la pisada con el mismo pie, sin decirle nada a la otra persona. Es un juego muy divertido y crea mucha conexión, vas como haciendo un baile.
Y hoy he tenido la suerte de que mi perro Negu me ha dado la oportunidad de disfrutar esta Chispita, siguiendo su ritmo, nos hemos adentrado en un bosque pequeño que hay a una media hora de nuestra casa andando, íbamos a otro lado, pero él me ha tirado hacia allí, y yo he conectado con esta Chispita, y me he dicho por qué no? Hemos entrado, y le he visto tan feliz!! Me he descalzado al verle meterse en un charco en medio del bosque con hojas y hierba y me he dicho voy a meterme con él, es maravilloso este charco de agua limpia con hojas, después he seguido por el bosque descalza, sintiendo el suelo húmedo, las hojas, las hierbitas, y hemos llegado a otro charco más grande con hojas, y ramitas, y nos hemos metido l@s dos. Ha sido un momento mágico, lleno de consciencia y de contacto con la naturaleza.
Gracias a seguir su ritmo he descubierto el encanto de este bosque cerca de mi casa desde otro lugar, el de la consciencia.
Seguir el ritmo de las personas, animales que amo a mí me da mucha consciencia y buena energía, me siento tan a gusto!! que os lo quería compartir.
 Esta Chispita se la dedico a mi hija, a mi hijo y a nuestro perro Negu.  Que la disfrutéis!!

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