CUANDO L@S NIÑ@S LLORAN AL ENTRAR EN LA ESCUELA

Hay niñ@s que lloran al entrar en la escuela, van content@s con sus madres, padres, hasta llegar justo a la puerta, donde hacen un klik y no quieren pasar por ese umbral. 
Esto incomoda a la madre y padre de es@ niñ@, a otras madres, otros padres, a algunas maestras,… se ponen nervios@s, no saben cómo hacer, cómo acompañar. 
Yo este año, este curso he tenido la suerte de tener un niño al que le costaba separarse de su madre y esta madre me dijo que a ella le gustaría que viniera a la escuela porque sentía que era bueno para su hijo pero que quería que fuera de una manera calmada, sin ejercer la fuerza, con tiempo, calma, paciencia. Yo le dije que estaba completamente de acuerdo y que les acompañaría en este proceso. 
Un proceso que duró un mes y medio de ir su madre con él cada mañana hasta la puerta, y preguntarle si quería entrar o no. Yo les saludaba de lejos, y a veces ni eso. Otr@s niñ@s del grupo se empezaron a interesar por lo que le ocurría e iban hasta donde él a invitarle, animarle, pero él no, decía que no. 
Hasta que un día dijo que sí y entró con un amigo, subió y yo le acepté tal cual, con su distancia ,su seriedad, su desconfianza, preguntándole antes de tomar ninguna decisión que le pudiera influir de algún modo.
A día de hoy entra con una sonrisa de oreja a oreja, y nos abrazamos cada mañana, somos compañer@s de viaje. Nos comprendemos y respetamos. 
Gracias.

2 comentarios en “CUANDO L@S NIÑ@S LLORAN AL ENTRAR EN LA ESCUELA”

  1. Que bonito Susi!! ;))
    Mi hija tardó en dejar de llorar en la guardería dos meses y medio…Ni la directora ni yo sabíamos bien que hacer, el proceso fue un poco “a ojo”. En ese momento no se contemplaba la opción amable, ni se sabía de ella.
    Que importante saber acompañar tanto los papis como l@s profes.

    • Sí amiga, linda flor, acompañar es vital en los procesos de empezar en la escuela, en mi sentir. Yo cuando mi hija entró también lloró y la acompañé como mejor supe, estando, y diciéndole que luego volvería. Hoy desde donde estoy, me la hubiera quedado conmigo, en casa, hasta encontrar un lugar amable donde ella hubiera estado a gusto con ella misma. Acompañar en la escuela es vital, acompañar a l@s niñ@s desde la amabilidad, la escucha, el respeto, y así cultivar la confianza entre la familia y la escuela. Y que el niño, la niña pueda ser ella, ser él, y llorar, si necesita, llorar, y nosotras las adultas, las maestras, las madres, los padres, sostener ese llanto amablemente, dejarle fluir, gracias por estar amiga, Susie.

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